domingo, 18 de diciembre de 2016

La ruta de los Machado en Sevilla.



Hoy hemos paseado por Sevilla siguiendo la ruta de la familia Machado Ruiz.

Nos ha guiado Andrés Nadal, profesor del taller de escritura de Bormujos.

Empezamos en Dueñas, ante la placa y escultura de Antonio. No entramos en la casa de Alba: sabia decisión porque allí se ha borrado toda huella de Antonio o Manuel. Yo la había visitado con anterioridad y mi decepción fue tremenda: un batiburrillo de objetos sin organización que mezclaban obras de arte: Sorolla, Zuloaga, Benlliure, Romero de Torres... con trajes de torero, flamenca e incluso una bandera del Betis. Ni las fuentes eran cantoras, ni vertían sobre el blanco mármol su monotonía... Creo que sólo reconocí el limonero. La casa de los Machado, destruida, ni siquiera está señalizado el lugar.

La estatua de arte vanguardista representa supongo a Guiomar, el segundo amor de don Antonio. Le falta media cabeza (cosas del arte moderno), pero se ve reflejada en un espejo. Y no podía faltar el excremento del can, que algún dueño descuidado se olvido de recoger.


En la iglesia de San Juan de la Palma fue bautizado Antonio. Manuel se casó allí.


En esta calle se encuentra la escuela donde acudieron Antonio y Manuel.

"Y en la aborrecida escuela
raudas moscas divertidas
perseguidas, perseguidas,
por amor de lo que vuela"

También vivieron en la calle Mateo Alemán.


Manuel, un año mayor que Antonio, no nace en Dueñas, sino en la calle San Pedro Mártir, donde hay una placa que lo recuerda.

Los padres de Antonio y Manuel :Antonio y Ana se conocen a orillas del Guadalquivir. Doña Ana nace en Triana. En la calle Betis podemos ver esta placa.

Los Machado eran una familia de eruditos, el abuelo y el padre fueron profesores universitarios. El padre era un amante del folclore andaluz, recopilando coplas y cantares. Se arruinó y tuvo que marchar a Puerto Rico, allí enfermó de gravedad y murió al poco tiempo de regresar a Sevilla.
Es Manuel, el que recoge esta vena folclórica de su padre, más que Antonio.

Hasta que el pueblo las canta
las coplas coplas no son
y cuando las canta el pueblo
ya nadie sabe el autor.
Esta es la gloria, Guillén
de los que escriben cantares
oir decir a la gente
que no los ha escrito nadie.


Y antes que poeta, mi deseo primero
hubiera sido ser un buen banderillero.


Los dos hermanos comienzan con un estilo modernista en su poesía. Su relación con Rubén Darío es determinante. Manuel sigue con el mismo estilo, es Antonio el que evoluciona hasta ser el poeta más joven de la generación del 98.

Yo también admiraba al autor de Prosas Profanas, el maestro incomparable de la forma y la sensación, pero pretendí seguir camino bien distinto:
Pensaba yo que el elemento poético no era la palabra por su valor fónico, ni el color, ni la línea, ni un complejo de sensaciones, sino una honda palpitación del espíritu.


Podemos ver la diferencia entre Antonio y Manuel en estos dos autorretratos

Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron
-soy de la raza mora, vieja amiga del sol-,
que todo lo ganaron y todo lo perdieron.
Tengo el ama de nardo del árabe español.

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna...
De cuando en cuando un beso y un nombre de mujer.

En mi alma, hermana de la tarde, no hay contornos...
y la rosa simbólica de mi única pasión
es una flor que nace en tierras ignoradas
y que no tiene aroma, ni forma, ni color.

Besos, ¡pero no darlos! Gloria... ¡la que me deben!
¡Que todo como un aura se venga para mí!
Que las olas me traigan y las olas me lleven
y que jamás me obliguen el camino a elegir.

¡Ambición!, no la tengo. ¡Amor!, no lo he sentido.
No ardí nunca en un fuego de fe ni gratitud.
Un vago afán de arte tuve... Ya lo he perdido
Ni el vicio me seduce, ni adoro la virtud.

De mi alta aristocracia dudar jamás se pudo.
No se ganan, se heredan elegancia y blasón...
Pero el lema de casa, el mote del escudo,
es una nube vaga que eclipsa un vano sol.

Nada os pido. Ni os amo ni os odio. Con dejarme
lo que hago por vosotros hacer podéis por mí...
¡Que la vida se tome la pena de matarme,
ya que yo no me tomo la pena de vivir!...

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna.
¡El beso generoso que no he de devolver!
Manuel Machado

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.

Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.

Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.

¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.

Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; me debéis cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

Antonio Mahado

Y en sus poemas sobre la Semana Santa sevillana.
La saeta
«Míralo por donde viene
el Mejor de los nacidos...»
Una calle de Sevilla
entre rezos y suspiros...
Largas trompetas de plata...
Túnicas de seda... Cirios
en hormiguero de estrellas
festoneando el camino...;
El azahar y el incienso
embriagan los sentidos...
Ventana, que da a la noche,
se ilumina de improviso
y en ella una voz- ¡Saeta!-
canta, o llora, que es lo mismo:
«Míralo por donde viene
el Mejor de los nacidos...»

(Manuel Machado)
¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!

(Antonio Machado)

viernes, 16 de diciembre de 2016

La coral Andrés del Río Abaurrea en Sevilla.


En la sevillana parroquia de la Concepción, tuvo lugar el viernes un repertorio de villancicos a cargo de la Coral Andrés del Río Abaurrea de Ceuta.
La Casa de Ceuta en Sevilla organizó el evento.
Pasamos un rato emotivo e inolvidable, pusieron no sólo las voces sino también el corazón. Añoranza para todos los caballas, que lejos de nuestra tierra, no dejamos de echarla de menos.
Muchas gracias a todos por traernos un trocito de nuestra tierra en vuestras voces, gracias también a Juan Carlos, el presidente de la Casa de Ceuta, por la excelente organización y difusión.

Para mí fue algo muy especial el reencuentro, después de muchos años, con mi mejor amiga de la infancia: Marisol Muñoz. ¡Qué alegría después de tanto tiempo!



miércoles, 14 de diciembre de 2016

Hoy he estado en la Biblioteca de Montequinto

A las siete de la tarde he asistido a la presentación del libro 'María y las brujas del volcán', una obra de Paula Gómez Rosado...
Los buenos cuentos son básicos, porque consiguen los hábitos lectores. Hay que motivar a los niños y niñas en la lectura. Paula ha sido muy clara: No se puede obligar a leer Todos aquellos que nos dedicamos a la enseñanza lo sabemos.
Tengo que leerlo con tranquilidad, pero me ha causado una muy buena impresión. Me gusta la mezcla de poesía y prosa.
¡Enhorabuena, Paula, y mucha suerte!

 

martes, 13 de diciembre de 2016

Día de la Lectura en Andalucía

El Día de la Lectura fue instituido por la Junta de Andalucía para el 16 de diciembre, día de nacimiento de Alberti y fecha del homenaje a Góngora celebrado en el Ateneo de Sevilla en 1927 que daría lugar a la Generación del 27, reunión en la que, además de Alberti, participaron Lorca, Bergamín, Cernuda, Gerardo Diego o Dámaso Alonso.

Información 

Este año se recuerda al filósofo sevillano Emilio Lledó

sábado, 10 de diciembre de 2016

¿Derechos Humanos?

El día 10 de diciembre de 1948 se proclamó la Declaración de los Derechos Humanos

Éste es su primer preámbulo:
Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;

Una imagen vale más que mil palabras.
Derecho a la vida: emigrante muerto en la orilla del Mediterráneo.










... sin distinción alguna de raza, color, sexo...
  
 

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión;












Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia.... una vivienda












Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre.












Toda persona tiene derecho al trabajo.












En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
 

Falta poco para terminar este día y no encuentro nada que celebrar. ¿Quizás el año que viene?